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Puedo dar fe de ello porque estoy viviendo junto a una de ellas.
En Providencia, domingo mañana una furgoneta con altavoces anuncia las ventajas de una funeraria, que según publicitan, tiene certificado de calidad.
Minas legales o clandestinas, con alguna maquinaria rudimentaria o básicamente manual.
Naturalmente en las dos aficiones mayoritarias: alcohol y mujeres.Los ricos se libran pagando un soborno a algún militar conocido, pero los pobres no tienen más remedio que.He podido comprobar como un campesino estuvo más de tres horas sin soltar ni la brida ni la bebida: es de suponer que el caballo conocía el camino de vuelta.Definitivamente, me pongo a leer a Gabo como ellos dicen, porque, aunque dicen que los pueblos de sus novelas son un poco más al norte, creo que estoy en el lugar adecuado.Cuando se despiden, lo hacen con un que esté bien y cuando conversan dicen frecuentemente y que más, que te deja con la necesidad de tener que decir algo aunque no llevaras esa idea.Tal vez sea el morbo de saber que hace muy poco tiempo la violencia se llevó a tanta gente repartida entre los cuatro palos de la baraja de este país: guerrilla, ejército, narcotráfico y paramilitares.En el pueblo que estoy ubicado de unos siete u ocho mil habitantes, me dice el párroco (hombre aficionado a las técnicas de gestión) que gastan entre tres mil y tres mil quinientas par de hambre en busca de sexo hostias cada fin de semana, lo que da una idea de cómo.Más al norte las hay de esmeraldas.El país se está desarrollando, de modo que cada vez son mayores los camiones para plan cul una montpellier transportar productos.Los campesinos llegados de las aldeas de la montaña, con menos picardía serán presa fácil.En Antioquia cuando llamas a un camarero o vas a preguntar algo en una tienda siempre te dicen: a la orden y eso debe ser otro de los regalitos que hemos desparramado por América, desde la conquista o lo que coño fuera aquello.La realidad es que las raciones siempre son excesivas, y, en las celebraciones, como nosotros en los años sesenta, ir de fiesta equivale a comer hasta reventar.En el bar, cuando eres nuevo, y a modo de cumplido, te sugieren que elijas la música, aunque tu tal vez preferirías poder elegir el volumen que siempre es atronador.Es una zona donde existen muchas minas.Cuando das las gracias contestan con mucho gusto.Siempre se santiguan cuando pasan por delante de una iglesia, aunque vayan conduciendo o sobando a la pareja.La Navidad es una cosa muy importante y comienza oficialmente en los últimos días de noviembre.Así se aparcan caballos, motos, coches y si toca, el bus del pueblo, que hay sitio para todos.Pués muy fácil: están reclutando jóvenes para llevárselos a servir a la patria.En Antioquia todavía hay muchos caballos porque hay que subir a las montañas donde no hay caminos.Llenan las iglesias católicas de gente todos los días y muchos de ellos varias veces.
O tal vez sean los paisajes mas hermosos que pueda imaginarse, donde el verde es siempre nuevo porque en noviembre, casi cada día de pronto el cielo se pone negro, se rompe y llueve en un rato lo que mi pueblo necesita para todo.
El proceso es parecido al de buscar agua.

Sabe como manejarse en los momentos difíciles?
Algunos optan por buscar a alguien extranjero (da igual, mujer u hombre) que los pueda librar de esa pesadilla pagando lo que pida el corrupto de turno.


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