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Algunos insensatos defendieron que no, que la Tierra giraba sobre sí misma y que el único centro universal era el Sol.





Escritos con incomparable gracia y agilidad, estos textos describen el Extremo Oriente de sus años juveniles, hablan de personajes y sucesos chilenos y de las más inesperadas latitudes, describen el paisaje marino de Isla Negra, narran misteriosas ceremonias celebradas por extravagantes amigos en alguna casona.
Alfonso XII sólo se casó con María Cristina para asegurar un heredero oficial al trono, porque extraoficiales ya los tenía.

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